Thursday, August 7, 2008

Lógica Agnóstica y Lógica no Agonística

El término agnóstico tiene sus orígenes en el griego “agnostos”, lo cual significa “Sin conocimiento”. La lógica que es lo suficientemente genérica y que no se especifica (que no tiene conocimiento de) a una tarea principal en particular es clasificada como lógica agnóstica. Dado que el conocimiento específico a tareas de un solo propósito es omitido intencionalmente, la lógica agnóstica se considera lógica de usos múltiples. De otro lado, la lógica que es especifica (contiene el conocimiento de) a una tarea de un solo propósito es conocida como lógica no-agnóstica.

Otra forma de pensar acerca de lógica agnóstica y no-agnóstica es centrarse en que la lógica pueda ser refinada, debido a que de la lógica agnóstica se espera que sea de uso múltiple, está sometida al principio de reutilización de servicios con la intención de convertirla en una lógica altamente reutilizable. Una vez reutilizables, esta lógica es de verdad de multipropósito en el sentido de que, como un solo programa de software (o servicio), puede utilizarse para automatizar varios procesos de negocios.

La lógica no-agnóstica no tiene este tipo de expectativas. Esta está diseñada deliberadamente como un programa de software (o servicio) de un solo propósito y por lo tanto tiene diferentes prioridades de diseño.

A nivel de servicios, el problema es suscitado por la agrupación de lógica de multipropósito agrupada con lógica de un solo propósito trae como consecuencia un poco de reutilización o ninguna lo que introduce gastos innecesarios y redundancia en una empresa. La solución lógica que es agnóstica a un gran problema es separada de la lógica que es específica al problema más amplio. Uno o más servicios con distintos contextos funcionales agnósticos son identificados dentro de lo cual se encuentra la lógica agnóstica.

La solución lógica es posteriormente descompuesta y reorganizada como resultado de llevar a cabo el análisis formal y el modelo de procesos. La lógica agnóstica es definida y continuamente refinada sobre un conjunto de contextos de servicios candidatos. Estos contextos pueden basarse en clasificaciones de modelos de servicios agnósticos pre-definidos, como la que se establecen en las capas de servicios de entidad o utilidad.